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Viernes
10 Febrero
2012
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ATP: Muchas cosas por cambiar (Primer Capítulo)

MARC RAMON I CORNET / BARCELONA
atp_world_tour_logo_250El tenis es, sin duda, un deporte diferente. En época de vacas flacas, en la que los patrocinadores cada día dudan más en invertir en el deporte, el tenis es un gran oasis. Ver semana tras semana, en cualquier parte del mundo, a jugadores como Federer, Nadal, Djokovic, Del Potro o Roddick, por poner sólo cinco ejemplos, hace que este deporte sea más que atractivo para las grandes marcas de todo tipo de productos.
Estos grandes patrocinadores, así como las televisiones (la gran fuente de ingresos de la ATP) y los torneos, necesitan de la presencia de estas estrellas, y lógicamente es básico para las taquillas y las audiencias televisivas, que los mejores jugadores lleguen lejos en cada uno de los torneos que disputan. Sólo así se entienden algunas cosas que suceden en el circuito de la ATP, especialmente en lo que se refiere  a aspectos tan importante como al calendario, los Masters Series, el ranking o la permanente protección de los cabezas de serie.
 
Este deporte, en cuanto a estructura y formato, se ha ido complicando año tras año, y este tipo de cosas acaban siempre desencantando a los aficionados. En las próximas fechas iremos analizando algunos de los aspectos más destacados y que sin duda merecen una mejora, con el único objetivo de proteger tanto a los jugadores como a los aficionados, sin duda los dos pilares de cualquier disciplina deportiva. Hoy arrancaremos con  el calendario.

El calendario

Lo primero que le viene a uno a la cabeza es el exceso de torneos que hay actualmente en el circuito. De la categoría 250 hay 40, de la de 500 son 11, además de los 9 Masters Series y de los 4 Grand Slams. A esto hay que añadirle la Copa Davis, la Copa del Mundo de Dusseldorf y las finales del Masters que se celebrarán en Londres, dejando aparte las muchas exhibiciones que se disputan antes de iniciarse la temporada o antes del inicio de alguno de los Gran Slams. Esta gran cantidad de citas obliga a diseñar un calendario realmente complicado, incluso con semanas en las que se disputan tres torneos, lo que sin duda hace que muchos pasen totalmente desapercibidos.

Cojamos por ejemplo la última semana del mes de febrero, en la que se juegan en siete días tres torneos distintos: Dos 500 (Acapulco y Dubai) además de un 250 (Delray Beach), y todos ellos justo un semana antes de la primera ronda de la Copa Davis, en la que una derrota te obliga a disputar una eliminatoria que te puede condenar a la segunda división mundial.  

Esta concentración de torneos provocó que en Delray Beach, los cuatro primeros cabezas de serie fueran Haas, Karlovic, Becker y Chardy, cuatro jugadores que ocupan en aquel momento las posiciones 18, 33, 40 y 41 del ranking mundial. Nadie duda que son cuatro buenos jugadores pero también está claro que para un torneo que reparte casi medio millón de dólares en premios es difícil llamar la atención de prensa y aficionados con estos jugadores. Esa misma semana, en los otros dos torneos, estaban jugando, entre otros, Verdasco, Fernando González, David Ferrer, Djokovic, Murray, Davydenko, Tsonga, Cillic, Simon, Ferrero o Youzhny.

Además de tener un calendario con casi 70 torneos está claro que el diseño no es el que desearían la parte más importante de este deporte, los jugadores. Muchas quejas ha recibido la ATP por parte de los jugadores, quejas que parecen caer en saco roto, lo que provoca que los torneos acaben siendo los damnificados. Esta gran cantidad de torneos y partidos, especialmente para los jugadores más importantes, aquellos que juegan en todos los Másters Series y Gran Slams, también tienen parte de culpa de la gran cantidad de lesionados que hay temporada tras temporada.

Tampoco hay de olvidar que la Copa Masters, donde juegan los ocho mejores jugadores de cada temporada, el que debería ser el momento culminante de cada año, es un torneo donde suelen fallar jugadores y se han vivido algunas situaciones realmente esperpénticas. Aún está presente en la memoria de todos Nadal pidiendo disculpas ante el público de China al no poder jugar por lesión o al siempre especial Radek Stepanek jugando con ropa prestada (se había incorporado a última hora por una lesión), siendo el número 27 del mundo!!!!!

Los europeos y especialmente los jugadores que basan gran parte de su temporada en la tierra, son lo que más quejas suelen tener. No es de recibo que en cuatro semanas se disputen tres Masters Series (Montecarlo, Roma y Madrid) y un 500 (Barcelona), más aún si tenemos en cuenta que sólo estos tres Masters Series son los que se juegan durante todo el año en tierra batida. Esta concentración de torneos entre abril y mayo ha provocado que por ejemplo, Nadal renuncie al torneo que se juega en su club, que Federer no hay jugado en Montecarlo o que otros como Soderling, Roddick o Djokovic hayan faltado en alguno de los tres torneos más importantes del mundo en polvo de ladrillo (dejando aparte el Roland Garros).

Un último dato destacable para dejar claro que este calendario está “maltratando” la tierra batida es que sólo cuatro Top10 han jugado estos tres torneos (Montecarlo, Roma y Madrid), y que el Godó, al que catalogan como torneo más importante del mundo tras los Masters y Grand Slam, no contó con ninguno del siete primeros jugadores del ranking.

Un ataque muy repetido a los dirigentes de la ATP, algunos de ellos americanos, es que los Masters Series que se juegan en Estados Unidos, están bastante mejor “colocados” en el calendario. Los dos primeros son Indian Wells y Miami, que se celebran el mes de marzo. Ambos torneos cuenta con más días de tenis, un mejor espacio en el denso calendario y un resultado muy claro: en Indian Wells estuvieron 9 de los 10 primeros jugadores y en Miami 13 de los 15 primeros. El cuadro, con una ronda más (exactamente las 7 que tiene un Grand Slam), también lo hacen bastante más atractivo.

Posteriormente también se juegan los Masters de Toronto y Cincinnati, torneos a los que los grandes jugadores llegan muy descansados, tras un mes de julio en el se juegan ocho torneos, aunque siete de ellos son los de más baja categoría de la ATP (250). Estos dos últimos Masters son además la preparación para el último Grand Slam, el US Open, aunque entre ellos hay 15 días perfectos para que los jugadores carguen pilas y se preparen para el último “grande” de la temporada.

Otro punto para analizar sería la Copa Davis, teóricamente el “Mundial” del tenis, y que hace dos temporadas, en la final Argentina-España, no contó con Nadal, el número 1 del ranking en aquél momento, sin olvidarnos que el jugador más importante de la historia, Roger Federer, prácticamente nunca compite con Suiza, algo comprensible si analizamos su calendario y sus características, que por ejemplo podrían llevarle una semana a disputar partidos en Kazakhstan el próximo mes de septiembre, 4 días después de intentar defender la final que logró la pasada temporada en el US Open.

No parece muy elegante criticar un calendario sin aportar ninguna idea, y es por ello que en breve colgaré en www.lawebdeltenis.net un ejemplo del que podría ser un calendario, eso sí, no prometo que a todos les guste.