La otra cara del tenis, un saque perfecto a favor de los más necesitados

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12 tenistas, 25 mesas, 250 invitados comprometidos y el espíritu apasionado de voluntarios universitarios, les dieron una vivienda a 25 familias en América Latina.

Buenos Aires, 28 de marzo de 2011.- Mientras transcurría la primera sesión nocturna en el Sony Ericsson Open en Key Biscayne, a menos de tres kilómetros de allí, se jugaba otro partido. Reconocidos tenistas dejaron de lado la raqueta, las tensiones de la competencia y las ovaciones del público, para aprovechar su éxito y convertirlo en viviendas, que darán un techo y un lugar para vivir a 25 familias necesitadas en América Latina.

“Break Point: Let’s win the match against poverty”, fue el evento que reunió ayer en el restaurante Novecento, a importantes tenistas como: Gabriela Sabatini, Nicolás Lapenti, Guillermo Cañas, Juan Ignacio Chela, entre otros, y que junto a empresarios y miembros de la comunidad de Miami, apoyaron la labor de combatir la pobreza, junto a “Un Techo para mi País” (UTPMP).

La distendida cena permitió a los 250 contribuyentes conocer de cerca las experiencias de los tenistas a lo largo de su carrera. “El que le haya ganado a Federer tres veces no quiere decir nada, es un genio que cuando juega ni se despeina. Esa es una frustración, para cualquiera“, decía Guillermo Cañas a sus diez compañeros comensales. Dos mesas más atrás, Chela comentaba los detalles de sus múltiples peleas con Leyton Hewitt en la Copa Davis. También, Gabriela Sabattini, vestida de negro y con una tranquilidad y simpatía que dejó eclipsados a todos, recordaba cuando la pelota cayó sobre la línea, que le dio el triunfo en la final del US Open sobre Steffi Graf.

Sin embargo, lo más importante para todos era saber, que con lo recaudado por cada mesa una familia que hoy vive en uno de los 19 países en los que UTPMP opera en América Latina en condiciones paupérrimas, tendrá la primera vivienda en su vida con techo que no sea de plástico o de cartón.

Los fondos serán utilizados en la compra de los materiales, para que los voluntarios de esta fundación construyan con sus propias manos. “Somos jóvenes universitarios, que hemos tenido la suerte de tener educación, grandes oportunidades, todo, y a quienes se nos aprieta el estómago al saber, que existen hoy miles de familias, que no tienen un techo, tenemos que hacer algo para dar lo mínimo, que un ser humano puede esperar de la vida: un techo“, dijo Rafael Achondo de 24 años, Director de Desarrollo de UTPMP.

UTPMP, cumple con su misión gracias a la pasión y el espíritu de un grupo de más de 400 mil jóvenes universitarios, que han decidido dejar de ver con indiferencia la situación en la región y dedican su tiempo y esfuerzo, para producir un cambio a los que viven en extrema pobreza. Hasta el presente se han construido más de 76 mil viviendas en toda Latinoamérica.

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