
David Ferrer pondrá fin a su etapa como capitán de la selección española de Copa Davis el próximo 31 de diciembre. El extenista ha comunicado a la Real Federación Española de Tenis (RFET) su decisión de renunciar al año de contrato que le quedaba, correspondiente a 2027, para iniciar una nueva etapa profesional por motivos personales. Antes de despedirse, afrontará el desafío de volver a luchar por la Ensaladera con España en Bolonia.
La decisión marca el final de una etapa para uno de los nombres más reconocidos del tenis español, que asumió la responsabilidad de dirigir al equipo nacional después de una destacada trayectoria como jugador. Ferrer continuará al frente de la selección durante lo que resta de temporada, con la Copa Davis como principal objetivo deportivo antes de cerrar su ciclo en el banquillo.
Ferrer renuncia al año de contrato que le quedaba
El capitán ha trasladado a la RFET su voluntad de no continuar durante 2027. Según ha explicado el propio Ferrer en su comunicado, los motivos de su decisión son exclusivamente personales y responden a su deseo de comenzar una nueva etapa.
«Quería anunciar que este será mi último año como capitán de Copa Davis, renunciando al año 2027», ha señalado el técnico, que también ha agradecido a la Federación la oportunidad de cumplir uno de sus sueños profesionales: dirigir a España en la competición por equipos más emblemática del tenis masculino.
Ferrer ha querido reconocer igualmente el papel de los jugadores y de todas las personas que le han acompañado durante su etapa como seleccionador. El alicantino ha definido la experiencia como un privilegio y ha puesto el foco en el trabajo compartido durante estos años.
Por el momento, no ha trascendido qué proyecto profesional emprenderá una vez concluya su vinculación con la selección española.
La RFET agradece su trabajo al frente de España
El presidente de la Real Federación Española de Tenis, Miguel Díaz, ha confirmado que la etapa de Ferrer finalizará oficialmente el 31 de diciembre de 2026 y ha expresado el reconocimiento de la institución a su labor.
Díaz ha destacado tanto la trayectoria del exjugador como su aportación desde el banquillo, subrayando su profesionalidad y su capacidad para dar oportunidades a jóvenes tenistas que han debutado con el equipo español durante su mandato.
El presidente también ha recordado la actuación de España en la final de la Copa Davis de 2025, una de las referencias competitivas de esta etapa, y ha agradecido a Ferrer su dedicación a la selección.
El relevo supondrá el cierre de un ciclo en el que el capitán ha tenido que combinar la exigencia de competir al máximo nivel con la renovación progresiva del equipo nacional.
Bolonia, el último gran reto de David Ferrer
Pese al anuncio de su salida, Ferrer no considera terminada su misión deportiva. El capitán ha dejado claro que su motivación está puesta en el objetivo inmediato: conducir a España hacia una nueva Ensaladera en Bolonia.
«Estoy únicamente motivado e ilusionado por poder guiar al equipo español a por otra Ensaladera», ha afirmado en su comunicado.
El seleccionador también ha querido recordar que los verdaderos protagonistas de esta última etapa serán los jugadores. Su mensaje apunta a mantener el foco competitivo en la pista y a afrontar el desafío colectivo antes de que llegue el momento de la despedida.
La cita de Bolonia se convierte así en el último gran objetivo de Ferrer como responsable del equipo español. Hasta el cierre de 2026, su prioridad será preparar a la selección para competir por el título, sin que el anuncio de su salida altere el propósito deportivo que ha marcado su comunicado.
Una despedida anunciada para el final de 2026
La marcha de David Ferrer abrirá una nueva etapa en la dirección de la Copa Davis española. Su salida se producirá al término de la temporada, después de que haya decidido no ejecutar el año adicional de contrato que tenía previsto cumplir.
La decisión, según el propio capitán, responde a razones personales y al deseo de afrontar nuevos proyectos. Hasta entonces, el objetivo sigue siendo el mismo: competir por la Ensaladera y cerrar su etapa al frente de España con el mejor resultado posible.
El 31 de diciembre pondrá fecha al final de su aventura como capitán. Antes, Ferrer tendrá una última oportunidad de dejar su huella desde el banquillo en la competición que, como él mismo ha reconocido, le permitió cumplir uno de sus grandes sueños.






























