
La historia de HEAD Prestige está ligada a una forma muy concreta de entender el tenis: control, precisión y exigencia técnica. Un cuarto de siglo después de una de las etapas más representativas de esta raqueta, la marca presenta dos nuevos modelos con los que reivindica esa identidad y la adapta a las necesidades de los jugadores actuales.
La iPrestige MP 2.0 y la Prestige Limited llegan al mercado internacional el 1 de octubre bajo la campaña Un legado renacido. Dos propuestas que comparten filosofía, pero que se diferencian en aspectos fundamentales como el tamaño de la cabeza, el patrón de encordado y el peso.
HEAD Prestige: 25 años de historia y una identidad reconocible
La nueva generación Prestige recupera el vínculo con una colección que ha acompañado a jugadores de élite durante décadas. En su relato histórico, HEAD recuerda a Arnaud Clément, Gustavo Kuerten y Goran Ivanišević, tres nombres que alcanzaron finales de Grand Slam hace 25 años con esta familia de raquetas como protagonista.
Más allá de la referencia a aquella época, el objetivo de la marca es mantener una identidad dirigida a tenistas que buscan una respuesta precisa y consistente, especialmente en situaciones en las que el control del golpe resulta determinante.
La propuesta no pasa por abandonar las características tradicionales de Prestige, sino por actualizarlas mediante diferentes configuraciones y materiales. Esa continuidad se aprecia en los dos modelos presentados, aunque cada uno responde a un perfil de jugador distinto.
iPrestige MP 2.0: precisión para jugadores exigentes
La iPrestige MP 2.0 está concebida para jugadores avanzados y competidores que priorizan el control y cuentan con la técnica necesaria para sacar partido de un marco exigente.
Su configuración incluye una cabeza de 95 pulgadas cuadradas, un patrón de encordado de 18×20 y un peso de 320 gramos. El balance se sitúa en 310 milímetros, con una distribución orientada hacia el puño (head-light).
Estas especificaciones definen una raqueta enfocada a quienes buscan precisión en golpes planos, estabilidad en el intercambio y seguridad en acciones como la volea y el saque. Su patrón de encordado más denso forma parte de esa orientación hacia el control, aunque la respuesta final también dependerá de la técnica del jugador y de la configuración del cordaje.
El regreso del molde 57
Uno de los elementos distintivos de la iPrestige MP 2.0 es la recuperación del molde 57 de HEAD, asociado a la identidad histórica de la colección.
La marca destaca tres aspectos de su comportamiento: el control, las sensaciones en el impacto y la respuesta del punto dulce. No se trata de una raqueta concebida para facilitar automáticamente la generación de potencia, sino de un marco dirigido a jugadores capaces de aportar velocidad a la cabeza de la raqueta y gestionar con precisión la trayectoria de sus golpes.
Por ese motivo, su perfil resulta especialmente relevante para competidores que construyen su juego desde la consistencia y la capacidad de dirigir la pelota, y no únicamente desde la potencia.
Prestige Limited: una alternativa más ligera y versátil
La Prestige Limited conserva la filosofía de la colección, pero introduce una configuración diferente para ampliar las posibilidades de adaptación al juego actual.
Su cabeza de 99 pulgadas cuadradas, combinada con un patrón de encordado de 16×19, la distingue de la iPrestige MP 2.0. La superficie de golpeo es mayor y el encordado más abierto ofrece una respuesta diferente en términos de salida de bola y generación de efectos.
El peso anunciado es de 300 gramos, con opciones de balance de 310 o 320 milímetros, ambas orientadas hacia el puño. Frente a los 320 gramos de la iPrestige MP 2.0, esta reducción de peso busca facilitar el manejo y aportar una sensación de mayor agilidad durante el swing.
La diferencia no convierte a la Prestige Limited en una raqueta dirigida exclusivamente a jugadores de menor nivel. La propuesta sigue situándose dentro del segmento avanzado, pero ofrece una combinación de características distinta para quienes desean conservar la identidad Prestige con un marco menos pesado.
Hy-Bor y Auxetic 2.0: materiales y sensaciones
La actualización técnica también afecta a los materiales y a la respuesta del marco. La Prestige Limited incorpora Hy-Bor, un material que HEAD presenta como un recurso para reforzar la estabilidad y proporcionar una sensación de firmeza en el contacto con la pelota.
A esta tecnología se suma Auxetic 2.0, diseñada para mejorar la respuesta perceptible en el impacto. Según la marca, el objetivo es ofrecer información más clara sobre el contacto, ayudando al jugador a interpretar las sensaciones relacionadas con el efecto y la profundidad.
La Prestige Limited se construye sobre el molde 334, mientras que la iPrestige MP 2.0 recupera el molde 57. Son dos planteamientos que mantienen una misma orientación competitiva, pero con diferencias de construcción y especificaciones.
HEAD también destaca el protector integral (full cap), un elemento característico de Prestige que contribuye a conservar la estética, el sonido y las sensaciones tradicionalmente asociados a esta familia.
Dos raquetas, dos configuraciones para el tenis actual
La comparación entre ambos modelos permite identificar con claridad sus principales diferencias. La iPrestige MP 2.0 apuesta por una configuración más exigente, con menor superficie de cabeza, encordado más denso y mayor peso. La Prestige Limited, por su parte, ofrece una cabeza más amplia, un patrón más abierto y una estructura más ligera.
La elección entre ambas dependerá del perfil del jugador, de su velocidad de swing y de sus preferencias en el impacto. Las especificaciones por sí solas no determinan cuál será la mejor opción: la técnica, el cordaje y las sensaciones individuales siguen siendo factores decisivos.
Con este lanzamiento, HEAD busca mantener vigente una de las identidades más reconocibles de su catálogo de tenis. La iPrestige MP 2.0 y la Prestige Limited llegan al mercado internacional el 1 de octubre con una idea común: conservar la personalidad de Prestige y ofrecer dos formas distintas de trasladarla a la pista.
Veinticinco años después, el legado Prestige continúa mirando al futuro sin renunciar a los principios que lo han definido: control, estabilidad y precisión.

































