
Por quinto año consecutivo Renault ejerció de socio premium de Roland Garros, contribuyendo a la reducción de la huella de carbono del evento con una flota -electrificada casi al 90%- de 188 vehículos E‑Tech eléctrico y E‑Tech full hybrid.
Al servicio del transporte del torneo se pusieron modelos como Scenic E‑Tech eléctrico, Rafale hyper hybrid E‑Tech 4×4 de 300 caballos, Espace full hybrid E‑Tech de 200 CV, apareciendo el nuevo Twingo E‑Tech eléctrico y la serie especial Renault 5 E‑Tech eléctrico Roland‑Garros.
Además, la marca del rombo cromado ofreció de nuevo dos minibuses eléctricos autónomos para realizar transporte de espectadores hacia el village del torneo, como continuación de sus pruebas de lanzaderas autónomas en carretera abierta.
Pero, sin duda, aparte del nuevo Twingo E‑Tech eléctrico, de 3,79 m de longitud equipado con motor de 60 kW (82 CV), batería de 27,5 kWh, que anuncia autonomía de hasta 263 km y precios de entre 19.500 y 21.100 euros; la clave de esta edición estuvo en otro automóvil del fabricante francés que evocaba a un modelo anterior, el Renault 4.
Como continuación al Renault 5 eléctrico, el grand slam parisino se convirtió en su edición 125ª en el escenario para el estreno mundial del Renault 4 Roland‑Garros E‑Tech eléctrico show car, representado por la versión Plein Sud de techo de lona para rendir homenaje al universo del torneo, y que saldrá a la venta en el otoño de 2026 con aspecto muy similar al exhibido.

El Renault 4 original apareció cuando Roland Garros se hallaba en el ecuador de su historia. Se presentó en 1961 y en 1966 ya había alcanzado el millón de unidades, dejando de producirse en 1992 debido a las nuevas normas de anticontaminación europeas, cuando ya registraba más de ocho millones de unidades vendidas.
Aquel R4, 4L o cuatro latas, verdaderamente SUV de la época con probadas capacidades de todocamino, tuvo su primera edición limitada en colaboración con la revista Elle, apenas dos años después de su llegada al mercado, y se llamó R4 Parisienne. En 1979 y 1980 sorprendió la versión Sinpar 4×4 al completar las primeras ediciones del Rallye París-Dakar en posiciones de podio con los hermanos Marreau.
Pero, sobre 1966, ofreció una versión ‘Targa’ con techo abatible: el Renault 4 Plen Air, sin puertas ni techo, desarrollado a instancias de una propuesta del Ejército francés.
Casi exactamente sesenta años después, el fabricante lució en Roland Garros el nuevo Plein Sud, obviamente inspirado en aquel Plen Air de corte playero, casi buggy, aunque sin prescindir de puertas.
El de hoy se presta como singular utilitario espacioso, polivalente, 100% eléctrico, con un techo de lona de accionamiento automático, que procura buen aislamiento. La capota puede desplegarse o recogerse con sólo pulsar un botón, o mediante un comando de voz, en diez segundos y rodando a velocidades de hasta 90 km/h.
El Renault 4 Roland‑Garros E‑Tech eléctrico show car expuesto hacía muchos guiños al evento parisino, con ánimo de proyectar la propia esencia del torneo desde los materiales y colores empleados.
Así, por ejemplo, en su denominado diseño sport-chic (ya asignado a su predecesor Renault 5 Roland‑Garros E‑Tech eléctrico) destacan su singular carrocería pintada en blanco glaciar (existe en bitono y en negro brillante), pilares laterales y arcos de techo en negro, embellecedores plateados en los pasos de rueda delanteros con el anagrama de Roland Garros, llantas Parisienne de 18 pulgadas en acabado negro diamante y barniz ahumado, y cubos de rueda en marrón terracota -símil de la tierra batida-, al igual que las molduras de los paragolpes.
El generoso techo de lona negra corredizo evoca, según Renault, el cielo abierto sobre las pistas y su apertura eléctrica -de las mayores- alcanza 92 centímetros de largo por 80 cm de ancho, lo que posibilita que tanto los pasajeros de delante y detrás viajen al aire libre en un habitáculo con mucha luminosidad y con óptima altura libre respecto al techo.

Ese habitáculo ofrece tapicerías específicas en gris claro fabricadas con material 100 % reciclado, con un tejido técnico, ligero y gráfico que pretende recordar a la ropa deportiva de competición. La tapicería incluye zonas de malla abierta, especialmente visibles en los respaldos delanteros; sus costuras, refuerzos laterales y reposabrazos revestido en textil azul refinado ahondan en la exigencia y elegancia del tenis. El remate lo constituyen los respaldos de los asientos delanteros con el logotipo de Roland Garros grabado en caliente.
También los paneles de las cuatro puertas y la franja inferior del salpicadero presentan inserciones a juego con el tejido de los asientos, combinadas con el textil azul y una pequeña bandera francesa. Sin embargo, la franja transversal vertical del salpicadero presenta acabado metálico anodizado con una zona retroiluminada que exhibe la identidad “Roland Garros Paris”, al igual que los umbrales de puerta en aluminio cepillado, incorporando la cruz de San Andrés, en referencia a la arquitectura del estadio.
La consola central incorpora una base de carga inalámbrica en color arcilla, el mismo que luce en las alfombrillas, con el distintivo R4.
Por último, el pomo del selector e‑pop (cambio de marchas electrónico) se inspira en el grip de las raquetas de tenis e inserta el anagrama de Roland Garros, emulando el tapón del puño de la raqueta.
Más allá del diseño y la funcionalidad, el techo de lona se distingue también por la acústica y el peso, merced al grosor del tejido y a que se pliega en tres secciones en lugar de cuatro. La estructura está fabricada en plástico en lugar de metal. Si con la capota echada muestra su aislamiento, con el techo abierto este automóvil se beneficia del deflector que interviene en la reducción del ruido exterior mientras circula.
Todas las versiones de Renault 4 E-Tech eléctrico incorporan nuevos equipamientos, incluido el sistema de vigilancia avanzada del conductor, contando con hasta 28 funciones de asistencia a la conducción. Igualmente se sirve del llamado intercambiador de preacondicionamiento de la batería para mejorar el tiempo de recarga en climas fríos (0 °C) y de frío extremo (-20 °C), gracias al planificador de carga.
Este Renault 4 Roland‑Garros E‑Tech eléctrico Plein Sud, que también se caracteriza por la suspensión trasera multibrazo, la capacidad del maletero, el bajo umbral de carga o la capacidad de remolcar hasta una pequeña caravana, tiene como precios de partida 31.550 euros con acabado techno y 33.550 euros con terminación iconic.
Como añadido al Plein Sud, Renault presentó en primicia su cuarto concept car basado en el Renault 4 E-Tech eléctrico, el Renault 4 JP4x4 Concept.
Un modelo playero, moderno y de cierta elegancia, claramente enfocado al ocio que supone la reactivación de las versiones Plein Air (1969) y de la original JP4 (1981). Dotado de tracción a las cuatro ruedas -gracias a un segundo motor eléctrico en el eje posterior-, presenta carrocería abierta en color verde esmeralda, con techo perforado, y elegante y deportivo interior en tono naranja.
































