
Veintidós años después del lanzamiento de sus primeras raquetas de tenis, Tecnifibre ha ofrecido su potente saga Fire.
La compañía fundada en Feucherolles, cerca de Paris, bajo la matriz Major Sports en 1979, comenzó lanzando sus innovadores cordajes de poliuretano en 1983, dos años después produjo sus primeras máquinas de encordar, fue encordador oficial de Roland Garros en 1987 y desarrolló la pelota oficial del grand slam parisino en 1998. Presentó sus primeras raquetas T-Fight y T-Flash en 2004 (la primera de squash en 2001) y en 2005 desarrolló pelotas de tenis ya con marca propia. En el otoño de 2017 el grupo de Lacoste se hizo con el 80% del capital social de Major Sports.
Con la introducción de la Fire en el mercado, Tecnifibre se instala entre la mayoría de grandes fabricantes que tienen, al menos, tres modelos de alta competición dentro de los circuitos profesionales masculino y femenino; en su caso, T-Fight, TF-40 y la reciente Fire.

La marca ya tuvo en 2021 un gran año dentro del tenis, pues junto a Daniil Medvedev llegó el primer grand slam de ambos, en el Open USA; e Iga Swiatek volvía a empuñar una raqueta del sello francés, en ambos casos la T-Fight.
La TF-40, que nació para conmemorar los primeros 40 años de la compañía matriz Major Sports, la han empleado Arthur Rinderknech, Reilly Opelka y Martin Damm.
La última Fire, heredera de la TF-X1 de 2023 a la que releva, y en la que confían Corentin Moutet -quien ya empleó la TF-X-, Sloane Stephens y Dani Caverzaschi, llama la atención por ese color amarillo fluorescente en la parte superior de la raqueta combinado con el blanco, pero, especialmente, por las suaves trazas de cabeza y cuello.
Al contrario de la TF-40 y sus secciones de chasis netamente rectilíneas y finas, la Fire es una clara, y atractiva, muestra de la intención del constructor a la hora de ofrecer una herramienta que derrocha potencia, pero desde un noble y confortable golpeo.
La Fire, diseñada y desarrollada en el laboratorio propio de TecniLab y construida en grafito en China, supone franca apuesta por la entrega de potencia sin sacrificar un ápice en comodidad. Para ello se sirve de la característica tecnología Isoflex de la marca aplicada en el diseño del marco, que optimiza la flexibilidad del patrón de cordaje, más uniforme, con una rigidez progresiva en todo el marco y asociada a cada cuerda para mantener la velocidad, favoreciendo estabilidad, efectos y precisión en los golpes descentrados.

Para esa entrega de potencia, la Fire está diseñada con una ergonomía rígida que haga que el marco no se mueva durante el impacto, logrando una importante restitución de la energía; pero, claro, esa rigidez tiende a generar más vibraciones que afectan al brazo; y es aquí donde entra en juego la X-Damp, tecnología desarrollada con TecniLab para solucionar el problema de las vibraciones, procurando máximo confort.

Ese invento, que deriva de aquel genial sistema Accelero-Damper -visible en el tapón del puño- patentado por René Lacoste, se sirve de una pieza de acero instalada en una cavidad de elastómero en el puño de la raqueta, para que se mueva en oposición al impacto de cada bola; algo que ha posibilitado la reducción de un 36 % en la vibración perjudicial para el brazo y, consecuentemente, en la fatiga de la extremidad.
Son características también de la Fire esa ergonomía, revisada respecto a modelos anteriores, con secciones del cuadro algo más rectangulares y delgadas (caso de la versión 305 S), que también redundan en mayor estabilidad y control de la potencia; así como la redistribución del peso desde los extremos hacia el centro del marco para reducir el swingweight (peso en balanceo) y facilitar la aceleración de la cabeza de la raqueta.
Igualmente se ha trabajado en la forma del puño, para mejorar la sensibilidad de los cantos y facilitar los cambios de agarre, incidiendo en óptimo rendimiento.

La saga Tecnifibre Fire, pensada para elevar potencia y comodidad de golpeo desde dulces maniobras, está compuesta por seis modelos -de idéntica longitud de 68,5 cm y patrón de cuerdas de 16×19- en virtud de sus pesos y cabezas: 305 S, 300, 285, 270, 260 OS y 255.
- 305 S
Peso de 305 gramos, cabeza de 630 cm (98 pulgadas), equilibrio de 31,5 cm y perfil o anchura del marco de 23-23-22,5 mm. - 300
300 gramos en báscula, cabeza de 645 cm (100 pulgadas), equilibrio de 32 cm y perfil del marco de 24,5-25-24,5 mm. - 285
Peso de 285 gramos, cabeza de 645 cm (100 pulgadas), equilibrio de 32,5 cm y perfil del marco de 24,5-25-24,5 mm. - 270
270 gramos de peso, cabeza de 645 cm (100 pulgadas), equilibrio de 33 cm, y anchura del marco de 24,5-25-24,5 mm. - 255
Es la versión más ligera con sus 255 gramos. Cabeza de 645 cm (100 pulgadas), equilibrio de 33 cm y perfil del marco de 24,5-25-24,5 mm. - 260 OS
Es la de mayor cabeza con sus 710 cm (110 pulgadas), pero pesa 260 gramos, con equilibrio de 33 cm y perfil del marco de 24,5-25-24,5 mm

































