Ainara Fernández y Adam Martín se proclamaron campeones del Campeonato de Andalucía Junior en Adra tras una semana de máxima exigencia. Ambos firmaron recorridos sólidos hasta la final, imponiendo su nivel en los momentos clave. El torneo confirmó el gran momento del tenis andaluz.
Un cuadro femenino de alto nivel
Ainara Fernández completó un torneo impecable. En la final superó a Valentina Carreras tras haber dejado atrás a rivales exigentes en rondas previas.
En semifinales venció a Paula Navarro, mientras que en cuartos protagonizó un duelo de más de tres horas ante Sofya Pyzhyanova. Su rendimiento destacó por la solidez y la capacidad de competir bajo presión.
Por su parte, Carreras firmó un gran campeonato, alcanzando la final tras imponerse a Irene Basalo y Ana Luque.
Adam Martín impone su autoridad
En el cuadro masculino, Adam Martín se llevó el título tras derrotar a Nacho Cepeda en la final.
Su camino incluyó victorias ante Oleg Covian en semifinales y Alejandro Pérez en cuartos, confirmando su regularidad durante toda la semana.
Cepeda, por su parte, también dejó grandes sensaciones, especialmente tras superar a Raúl Sánchez en semifinales.
Dobles y participación destacada
El torneo contó con cuadros de 32 jugadores en ambas categorías, incluyendo fase previa masculina.
En dobles, los títulos fueron para:
- Valentina Carreras y Adriana Coltorti en femenino
- Louis D’Auzac y Adrián Molino en masculino
Un torneo comprometido y bien organizado
El campeonato destacó también por su apuesta por la sostenibilidad, promoviendo el uso de botellas reutilizables y reduciendo el consumo de plásticos.
Además, la jornada final incluyó un clínic organizado por la Escuela de Tenis de Adra junto a Dunlop, donde los jóvenes pudieron probar material técnico.
La organización, liderada por el Club de Tenis Adra con el respaldo de la Federación Andaluza de Tenis y el Ayuntamiento, garantizó el éxito del evento.
Proyección del tenis andaluz
El Campeonato de Andalucía Junior volvió a confirmar la proyección del tenis base en la región. El nivel mostrado en Adra refuerza el futuro de una generación que empieza a consolidarse en el circuito.































