Babolat celebra el 150 aniversario de su fundación, y haber rebasado los primeros 30 años de existencia de su primera raqueta, lanzando, en coincidencia con el primer grand slam del año, la undécima generación del original modelo Pure Drive.
La última Pure Drive se ofrece en una gama de siete modelos (a la que añadir las júniores) que exhibe, probablemente, la cosmética más atractiva de todas las ediciones, siempre inspirada en sus tonos azules y con ciertas reminiscencias de la más reciente edición 30 aniversario (duodécimo modelo, en serie limitada), en cuanto al aspecto metálico de su pintura.
Una raqueta realmente bella que también destaca por incluir una versión con cabeza de 98, en lugar de su habitual de 100, y por incluir en su construcción el lino.
El centenario fabricante de Lyon ya innovó al presentar su peculiar cordaje sintético multihilo, de alta gama y gran rendimiento y resistencia a principios de los años 90, y cuando en la sexta entrega de su Pure Drive (GT) introdujo en la construcción el volframio o tungsteno. Incorporó volframio en pequeña proporción, trenzado con filamentos de carbono como refuerzo en la cabeza. El volframio es un metal de alta resistencia a la tensión, la rotura y la corrosión, que se empleó para el refuerzo del acero de los cañones en la Segunda Guerra Mundial.
Ahora, dieciséis años después de la versión GT, Babolat combina el grafito con el lino, dentro de la denominada tecnología NF2-Tech 2.0, o versión 2.0 de las fibras naturales de lino, cuyo nuevo tejido cien por cien unidireccional procura mayor resistencia mecánica en la dirección de las fibras y óptima filtración de las vibraciones. Los parches de lino están situados en el corazón de la raqueta, precisamente para ejercer de filtro, dejando pasar sólo las buenas sensaciones a la mano, aportando confort; a lo que acompañará un sonido limpio y característico tras golpear la pelota.

El lino, empleado y reconocido en el sector culinario y en el textil, se erige en una de las materias de origen vegetal que destaca como aislante acústico y térmico. Es especialmente empleado en ingeniería acústica, por su gran capacidad de absorción de ruido, y, dado su bajo coeficiente de conductividad térmico, apenas deja pasar el calor. Las fibras de lino son muy resistentes a las fluctuaciones de temperatura, gozan de alta durabilidad y capacidad para absorción, también, de humedad, y son ignífugas y antisépticas.
La nueva Babolat Pure Drive Gen11 se sirve en una saga de siete versiones, que podrían arrancar con el modelo genérico de cabeza de 100 (645 cm2), 300 gramos de peso (peso dinámico 290), equilibrio de 32 cm, rigidez de 72 RA (resistencia a la flexión), ancho de marco 23-26-23, patrón de encordado 16/19 (16 cuerdas principales o verticales y 19 horizontales o cruzadas), y longitud de 68,5 cm.
Conforman la familia otros cuatro modelos de cabeza de 100, como Pure Drive S Lite Gen11 de 255 gramos, la Lite Gen11 de 270 g, la Team Gen11 de 285 g y la Pure Drive + Gen11, como la primera de 300 gramos, pero de 70 cm de longitud.
Después vendría la mayor Pure Drive 107 Gen11, con cabeza de 107 (690 cm2), peso de 285 gramos y longitud de 69 cm.
Y la séptima versión sería la de cabeza más pequeña, la peculiar 98 dentro de esta saga, que es la unidad que hemos podido probar, nada más ver la luz, gracias a Víctor Martín VTS.

La Pure Drive 98 Gen11 presenta esa nueva geometría en cabeza de 630 cm2 y con un patrón de encordado de 16×20 encaminada a destacar por incrementar potencia, pero, sin duda, precisión y estabilidad, ofreciendo un tacto singular y amable. También llama la atención por emplear el rojo en la parte superior de la cabeza -ojales incluidos- y en el corazón, para ahondar en la imagen de raqueta potente.
Esta versión de 98, de 68,5 cm de longitud, pesa 305 gramos (peso dinámico 300), con marco de 21-23-22, anuncia equilibrio de 32,5 cm y rigidez de 73 RA.
Por lo demás, la gama comparte sistemas ya conocidos como el FSI Power (Frame String Interaction Power o interacción entre marco y cordaje), que combina patrón de cordaje abierto, ojales en forma de diamante y el sistema woofer para aumentar el efecto trampolín del tamiz, tras mantener mayor contacto la pelota con las cuerdas. También la Elliptic Frame Technology, marco de sección elíptica que optimiza la estabilidad en el corazón de la raqueta para potenciar la salida de la bola, y el HTR System (Alta Rigidez Torsional en inglés) que confiere mayor rigidez a la torsión lateral en el momento del impacto, ganando en estabilidad.
De este modo, la denominada undécima generación de la Pure Drive, con su innegable atractivo cromático, parece lista para seguir cautivando al público, en consonancia con esa máxima de la compañía de que -hasta hace poco más de un año- se vendía una Pure Drive en el mundo cada dos minutos; siendo el modelo superventas en las dos primeras décadas del siglo XXI.


































