El tenis exige arrancar, frenar y cambiar de dirección en cuestión de décimas de segundo. Con ese escenario como punto de partida, Joma incorpora la tecnología Carbon Stabilizer a sus zapatillas Ace, un sistema desarrollado para mejorar la estabilidad en pista y que ya utiliza el tenista checo Tomáš Macháč en la competición profesional.
Joma traslada la innovación del laboratorio a la pista
La evolución tecnológica del material deportivo continúa ganando protagonismo en el tenis profesional. En esta ocasión, Joma ha incorporado a su modelo Ace una de las innovaciones más recientes desarrolladas en su departamento de investigación, el J Lab: la tecnología Carbon Stabilizer.
Se trata de una placa de carbono situada en la zona del mediopié cuya función principal no es aumentar la propulsión, como sucede habitualmente en las zapatillas de running, sino mejorar la estabilidad del jugador durante los desplazamientos más exigentes sobre la pista.
La apuesta responde a una de las necesidades más importantes del tenis moderno: mantener el control del apoyo cuando los intercambios obligan a encadenar aceleraciones, frenadas y cambios de dirección continuos.
El papel de Tomáš Macháč en el desarrollo del proyecto
La validación de esta tecnología ha llegado de la mano de uno de los jugadores más explosivos del circuito. El checo Tomáš Macháč, medallista olímpico en París 2024, ha participado en el proceso de testeo del modelo Ace equipado con Carbon Stabilizer.
Las pruebas realizadas tanto en laboratorio como en competición han permitido trasladar la investigación a escenarios reales de máxima exigencia, donde la velocidad de reacción y la precisión en los apoyos marcan diferencias decisivas en el rendimiento.
La elección de Macháč no es casual. Su estilo de juego, basado en desplazamientos agresivos y una elevada intensidad física, convierte cada punto en un examen constante para cualquier sistema diseñado para mejorar la estabilidad.
¿Qué aporta Carbon Stabilizer en una pista de tenis?
La principal diferencia respecto a otras aplicaciones del carbono reside en su objetivo.
Mientras que en disciplinas como el running estas placas buscan incrementar el retorno de energía y favorecer la propulsión hacia delante, en el tenis la prioridad es otra: controlar la torsión del pie y proporcionar un apoyo más firme en movimientos laterales y frenadas bruscas.
Durante un partido, los jugadores se ven obligados a llegar forzados a la bola, deslizarse sobre la línea de fondo y modificar constantemente la dirección de sus desplazamientos. En ese contexto, minimizar movimientos indeseados y reforzar la estabilidad puede resultar determinante tanto para el rendimiento como para la prevención de lesiones.
Las características técnicas de las nuevas Joma Ace
La incorporación de Carbon Stabilizer se complementa con otros elementos orientados al alto rendimiento competitivo.
Transpirabilidad y ligereza
El corte incorpora mesh técnico con perforaciones VTS que favorecen la ventilación del pie durante los partidos más exigentes.
Estabilidad reforzada
La mediasuela de phylon se combina con la placa Carbon Stabilizer y con la tecnología STABILIS para ofrecer una estructura más firme y estable durante los apoyos rápidos.
Agarre adaptado a tierra batida
La suela clay fabricada con caucho DURABILITY está diseñada para proporcionar tracción y, al mismo tiempo, facilitar los deslizamientos característicos de las superficies de tierra batida.
Una nueva dirección para el calzado de tenis
La llegada de Carbon Stabilizer al modelo Ace supone un paso más en la especialización tecnológica del equipamiento tenístico. Frente a la tendencia de trasladar soluciones procedentes de otros deportes, Joma ha apostado por desarrollar una respuesta específica para las exigencias biomecánicas del tenis.
Con el respaldo de las pruebas realizadas por Tomáš Macháč y el trabajo desarrollado en el J Lab, la marca española busca abrir una nueva línea de innovación centrada en un aspecto fundamental del juego moderno: competir con la máxima estabilidad cuando cada apoyo puede marcar la diferencia entre ganar o perder un punto.


































