Richard Gasquet. El niño prodigio del tenis francés

Richard Gasquet

Por Marc Ramon i Cornet
Esta semana ha saltado la noticia del positivo de Richard Gasquet por cocaína, algo que podría costarle dos años de suspensión y quién sabe si el final de la carrera del jugador francés al que todos señalaron en su momento como el sucesor de Yannick Noah. Actualmente Gasquet ocupaba el número 21 del ranking, una posición importante, pero no tanto para alguien que era una de las ma yores promesas del tenis mundial.

El positivo de Gasquet, a pesar de ser la noticia de la semana en el mundo del tenis, podría ser un nuevo caso de un prometedor deportista que se estrella en el mundo de la droga, quizá la antítesis de los valores que teóricamente representan el deporte. En el tenis ya sucedió algo similar con Jenifer Capriati, historias que también se han repetido en prácticamente todas las disciplinas profesionales del mundo del deporte. En los últimos años han sido varios los casos de dopaje en el tenis mundial, aunque poco tenían que ver con lo que ahora está viviendo Richard Gasquet, que ha caído en una droga que en nada mejora el rendimiento de los jugadores, y que parece ser el resultado de una carrera muy complicada.

El jugador francés tuvo claro desde pequeño cuál sería su profesión. Empezó a jugar tenis a los cuatro años, con la ayuda de su padre, Francis Gasquet, que dirigía un club de tenis, y también la de su madre, que trabajaba como profesora de tenis. Con menos de 10 años ya fue portada de la revista francesa Tennis Magazine y con 12 años ganó el torneo de Petits As en Tarbes, campeonato del mundo no oficial para jugadores de 13-14 años y que han ganado jugadores como Michael Chang, Juan Carlos Ferrero o Rafa Nadal y en la que han participado jugadores como Roger Federer, Novak Djokovic, Tommy Haas o Marat Safin.

En 2002, con sólo 15 años obtenía una wildcard para la fase previa del Masters Series de Montecarlo, y daba la sorpresa al derrotar a Nikolay Davydenko y Adrian Voinea y conseguía pasar al cuadro principal, convirtiéndose en el jugador más joven que lograba superar una fase previa de un Masters Series. Con 15 años conseguiría imponerse en primera ronda al argentino Franco Squillari, para perder posteriormente en segunda ronda con Marat Safin. Más adelante ese mismo año, se convertiría en el segundo jugador más joven en disputar el cuadro principal de Roland Garros en su historia. A pesar de su juventud, consiguió arrancar un set en primera ronda ante Albert Costa, campeón del torneo.

Su etapa junior fue aún mejor, finalizando como mejor jugador del mundo en 2002. Hizo semifinales en el Open de Australia junior y se impuso en el Roland Garros y en el US Open, superando al chipriota Marcos Baghdatis en la final.

El paso al profesionalismo

Finales de mayo de 2005. Rafa Nadal participa por primera vez en Roland Garros.  Tras ganar al belga Xavier Malisse el número uno del mundo asiste a una rueda de prensa en la que los periodistas franceses le interrogan sobre Richard Gasquet, su siguiente rival, preguntándole si le temía, recordándole duelos de etapas infantiles y si era consciente de las dificultades que tendría en ganar a la joven perla francesa.
Richard Gasquet
El partido creó una gran expectación, entre los dos representantes de aquella nueva generación de tenistas, nacidos ambos en el mes de junio de 1986 y que por lo tanto en aquel momento contaban sólo con 18 años. Nadal ya era el 5 del mundo mientras que Gasquet llega a Roland Garros como 31. El partido no tuvo ninguna historia y el francés únicamente pudo ganar nueve juegos, demostrando que la presión de antes de aquel encuentro le había afectado mucho más a él que a Rafa Nadal.

Aunque ciertamente pasaron desapercibidas, sorprendieron bastante las declaraciones de Gasquet al finalizar aquel partido, destacando que era imposible superarle por la mayor fortaleza física del mallorquín. Aquella frustración de Gasquet no haría sino aumentar en los años posteriores. Jugadores de su generación, a los que él había dominado en categorías inferiores, triunfaban y conseguían títulos y resultados muy destacados, mientras que él debía conformarse con títulos menores, como Nottingham (en dos ocasiones), Gstaad, Lyon y Mumbai.

Hay muchos “culpables”, aunque sea en un porcentaje muy pequeño, de la situación por la que atraviesa en estos momentos Gasquet. La habitual frustración de la prensa francesa, alejando de la realidad en ciertos momentos a Gasquet, no ha sido de gran ayuda, como tampoco lo ha sido la presión de las estructuras tenísticas de nuestro país vecino, que ayudaron al jugador de distintas maneras, entre ellas concediéndole en mucha ocasiones wild cards, algo que muchos consideran que puede llegar a ser contraproducente.

El momento tenístico por el que pasaba Gasquet en los últimos meses no debía ser el mejor, teniendo en cuenta que hacía más de dos años que no conquistaba un título, y que eso había provocado que saliera del Top10 que anteriormente había ocupado. Este año tres semifinales en tres torneos (ningún Masters 1000) y dura derrota en el Open de Australia ante Fernando González por 12-10 en el quinto set. Otro aspecto destacado es que Richard Gasquet ya ha dejado hace tiempo de ser la referencia del tenis francés.

Actualmente hay otros tres jugadores franceses que están en el Top10, Simon, Tsonga y Monfils. “Ali” Tsonga ha demostrado poder competir con los mejores, y además de su recordada final en Australia, el año pasado fue capaz de ganar cuatro torneos, entre ellos el segundo más importante que se disputa en Francia, el Másters 1000 de París. También Monfils logró hacer algo con lo que soñaba Gasquet, triunfar en el Roland Garros, con las semifinales que alcanzó la pasada temporada y que hicieron soñar al público francés, cansado ya de esperar un triunfo de alguno de sus compatriotas.

Si finalmente se confirman los dos años de sanción para el jugador (que seguramente también perderá el jugoso contrato que tiene con Lacoste), parece que será complicado volver a ver a Gasquet en el top del tenis mundial. Regresaría a punto de cumplir los 25 años, una edad aún muy buena para la carrera de un jugador, pero teniendo en cuenta al ritmo que se mueve el actual tenis, y la dificultad que necesitaría un jugador para volver al ritmo del circuito, sería complicado que volviéramos a ver arriba al uno de los tres jugadores con el mejor revés a una mano de la última década.

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