El tiempo ha hecho justicia con Nicolás Mahut

Nicolas Mahut

MARC RAMON I CORNET / BARCELONA
La tendencia de estos últimos años es la de ver a jugadores veteranos que superan momentos complicados y lesiones importantes y vuelven a triunfar en el circuito. Esto lo hemos visto este año con los dos Tommys más famosos de la ATP, Robredo y Haas, pero también con un francés, Nicolás Mahut, un jugador que pasó a la historia por haber participado en el encuentro más largo de la historia. Con 31 años no había podido ganar ningún torneo y en apenas un mes ha logrado dos títulos, ambos en la hierba, sin duda la superficie que estaba en deuda con él tras esa dolorosa e histórica derrota en Wimbledon.

Entre el 22 y el 24 de junio de 2010, en el torneo de Wimbledon, John Isner y el francés Nicolas Mahut disputaron el que se ha convertido en el partido más largo de la historia del tenis, tanto en tiempo (11 horas y 5 minutos) como en juegos disputados (183). Finalmente, Isner se impuso 6–4, 3–6, 6–7(7), 7–6(3) y un increíble 70–68. en el último set.

Este partido, que correspondía a la primera ronda del torneo, dejaba todo tipo de récords y marcas increíbles, como la del jugador que más aces ha logrado conectar en un partido oficial del circuito, los 113 que firmó el norteamericano Isner. El quinto set se prolongó durante ocho horas y once minutos, su duración por sí sola es más larga que la duración completa del anterior partido de tenis más largo de la historia. El tercer día de este partido incluso provocó la presencia de la reina Isabel II, que asistía a un partido de Wimbledon después de más de tres décadas de no hacerlo.

Lo más increíble de esta historia es que el francés Mahut llegaba a este choque tras superar la fase previa en el penúltimo partido a Bogdanovic 3-6 6-3 24-22 y en el último a Stefan Koubek por 6-7(8), 3-6, 6-3, 6-4, 6-4.

En la memoria de muchos están las imágenes posteriores del increíble partido entre Mahut e Isner, ambos delante del marcador, siendo fotografiados junto al mediático árbitro Mohamed Lahyani y recibiendo un premio de la mano de Tim Henman y Ann Haydon-Jones, que premiaba a los protagonistas de este histórico partido.

La cara de Mahut era un poema, ya que además del lógico cansancio acababa perdiendo un increíble partido en el que por cierto ganó más puntos que su rival (502 por 478). En ese momento el tenista francés contaba ya con 28 años y firmaba su tercera eliminación consecutiva en primera ronda del torneo inglés, seguramente el Gran Slam donde teóricamente tiene puestas más esperanzas.

La gran tensión de este partido y los tres días de competición consecutivos luchando al máximo de sus posibilidades físicas y mentales pasó factura y Isner perdía en su siguiente encuentro ante un desconocido como Thiemo de Bakker por un contundente marcador, 0-6, 3-6, 2-6 en 74 minutos, prácticamente un 90% menos de la duración de su anterior choque ante Mahut.

Los caprichos del sorteo del cuadro del año siguiente hicieron que ambos jugadores volvieran a medirse y otra vez en la primera ronda, un partido que volvía a levantar una gran expectación en Wimbledon pero que en esta ocasión no destacó por su gran igualdad y que se solventó en tres sets favorables al norteamericano.

Tres años después la hierba ha sido justa con Mahut

Tras el histórico partido en Wimbledon llegarían dos temporadas bastante discretas para Mahut, en las que el jugador galo no pudo llegar en ninguna de las campaña a las 20 victorias. Este año por culpa de las lesiones no pudo disputar un partido oficial en el circuito hasta Roland Garros, donde perdía en primera ronda ante el serbio Janko Tipsarevic.

Antes sólo había disputado partido de torneos challenger y las previas de Montecarlo, Bucarest y Niza, que además no consiguió superar. Su primera victoria de este año llegaría en su terreno preferido, la hierba, en este caso en Queens, donde perdía en segunda ronda con el gran ídolo loca, Andy Murray.

Su bajo ranking, el número 240, le obligó a jugar la previa del torneo s-Hertogenbosch, otro torneo de hierba que se disputa en Holanda justo la semana antes de Wimbledon. El resultado fue que Mahut consiguió encadenar ocho victorias consecutivas en una semana superando en la gran final a un Top10, el suizo Stanislas Wawrinka. A sus 31 años el francés lograba el primer título de su carrera en la tercera final, ya que anteriormente había perdido dos finales y lógicamente en hierba, en ambas ocasiones en 2007 (Newport y Queens).

A pesar de la confianza el cansancio hizo mella en el jugador, que superó sin problemas la primera ronda de Wimbledon pero perdió ante Tommy Robredo, otro jugador que como él ha superado una lesión, es de su misma quinta (1982) y que también está firmando grandes resultados este año.

Su última oportunidad este año llegaba en el torneo Newport, que cierra la temporada de hierba en el circuito, donde habitualmente no hay grandes nombres. Mahut ganó el torneo y sumó otros 250 puntos superando en la final a todo un ex número 1 del mundo, el australiano Leyton Hewitt. En esta mini temporada de hierba de apenas un mes Mahut ha pasado de ocupar la posición 224 al número 75 en el que actualmente está clasificado.

En apenas un mes Nicolás Mahut ha firmado un increíble 12-2 (además de tres victorias más en la previa) en el balance en partido disputados en la hierba, exactamente las mismas victorias que el gran dominador en esta superficie este año, el escocés Andy Murray, que con estas 12 victorias consiguió ganar los torneos de Queens y Wimbledon.

Un jugador con carácter

Mahut es un jugador con carácter, un tenista que no tuvo ningún reparo en criticar a su público, el francés, tras el duro trato que tuvo con Rafa Nadal tras su única derrota en Roland Garros ante Soderling. “El público francés me ha decepcionado”, dijo reprochando los silbidos del público en aquel partido, añadiendo que había sentido “cierta vergüenza”.

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