Barcelona ha conservado con acierto y esplendor la esencia de la competición internacional de tenis iniciada 115 años antes, en la primavera de 1903.

El deporte como tal, con sus variopintos orígenes, pudo jugarse en España en siglos anteriores (existen indicios de que Felipe III lo practicaba en el siglo XVII), pero es en las postrimerías del siglo XIX, en torno a 1899, cuando aterriza formalmente, importado de Inglaterra.

Hay, sin embargo, una historia que evidencia el viaje de ida y vuelta que el tenis pudo realizar gracias al español Juan Bautista Luis Augurio Perera, de familia catalana exiliada en Gran Bretaña. Perera se estableció en Birmingham, mediado el siglo XIX, y comenzó a practicar el denominado ‘real tennis’ con su amigo, el mayor del ejército inglés Harry Gem.

Ambos consideraron algo engorrosa la propuesta de juego original del mayor Walter Clopton Wingfield, llamada ‘sphairistikè’ (en griego ‘arte de jugar con pelota’), e idearon algo más sencillo, a lo que denominaron simplemente ‘pelota’, que se podía jugar al aire libre; celebrando el primer partido en el jardín de la casa de Perera.

Con el paso del tiempo y su aceptación en diferentes establecimientos, como clubs y balnearios, el juego tomó el nombre de ‘lawn tennis’ (tenis de campo), a distinción del ‘real tennis’ (indoor). Gem llegó, incluso, a dejar un escrito de reconocimiento de la invención del juego, para que no cayera en el olvido.

Cuando el siglo XIX tocó a su fin, y ya con Perera desaparecido, el tenis llegó a España, claro está, de la mano de los ingleses, que ya celebraban un torneo de éxito en el All England Lawn Tennis & Croquet Club (Wimbledon, 1877).

Si por el sur, los ingleses establecidos en las minas de Riotinto, en Huelva, ponían en marcha el ‘lawn tennis’, constituyendo en 1889 el Huelva Recreation Club, entidad que no se afilió a la Asociación de Lawn Tennis de Barcelona, ni a la Lawn Tennis Association y que promovió una Asociación de Lawn Tennis de Clubs de la Provincia de Huelva; por el norte ya habían nacido otras sociedades con ánimos similares.

En la primavera de 1899 arrancaba el Real Club de Tenis Barcelona, entonces con el nombre de Lawn-Tennis Club Barcelona, fundado por residentes extranjeros en España aficionados al tenis: como el suizo Hans Gamper, y los miembros de familias inglesas Ernesto y Arthur Witty (estos tres también fundadores del Fútbol Club Barcelona meses después), John Parsons, Arturo Leask, Kendall Park, Udo Steinberg y Tomas Morrison, como también los Shields o los Bartows; y con la presidencia del cónsul de Gran Bretaña.

El primer título de la entidad, la Copa de Su Majestad el Rey Alfonso XII, llegó en 1902; mientras que en 1903 aconteció su primera organización del Concurso Internacional de Lawn-Tennis en Barcelona, en unión con las entidades Sport-Verein Barcelona, Polo Club de Barcelona y Salud Sport Club.

En 1905 surgió la fusión con el Cataluña Lawn-Tennis Club y se conservó el nombre de la entidad de mayor antigüedad y que llevaba el nombre de la ciudad, Lawn-Tennis Club Barcelona. También sus instalaciones originales de Pau Claris, junto al paseo de Gracia; se trasladaron a la calle Alfonso XII, esquina a Laforja, en el barrio de San Gervasio.

En 1912, el crecimiento lo llevó a la calle Ganduxer; y en 1923 llegaron los éxitos de gran rango, pues a la organización de los primeros Campeonatos Mundiales Indoor, en el Palacio de la Industria de la Ciudadela, en mayo; se sumó la victoria del socio Enrique Maier en el torneo de dobles mixtos de Wimbledon, junto a la estadounidense Elizabeth Ryan.

Apenas una década antes, con la concesión por parte de Alfonso XIII del título de real, la entidad adoptó su actual denominación de Real Club de Tenis Barcelona.

En 1953, ya en las instalaciones de Pedralbes, el presidente del club, Carlos Godó, anunció la disputa del primer Trofeo Conde de Godó, torneo que desde 1968 ostenta el título de Campeonatos Internacionales de España.

Andrés Gimeno primer español en ganar el Conde de GodóEl Trofeo Conde de Godó, que celebra en 2018 su 66ª edición, undécima como Barcelona Open Banc Sabadell; tuvo como protagonistas de la primera final al estadounidense Vic Seixas y al recientemente fallecido argentino Enrique Morea, que ganó Seixas por 6/3, 6/4 y 22/20. Ambos inauguraron, además, el palmarés de dobles, al imponerse a Bergelin-Bartroli. El mismo Seixas fue subcampeón individual al año siguiente y repitió como campeón por parejas.

Hasta 1957 se dieron continuos triunfos estadounidenses, siendo Andrés Gimeno el primer español en ganarlo, en 1960; justo después de que Roy Emerson fuera subcampeón en una final australiana ante Neale Fraser; ambos campeones de dobles ante Ayala y Laver. Luego Emerson ganó a Santana en 1961 (también en 1964), y Manolo se adjudicó la victoria en la siguiente edición.

La era de las raquetas de madera la cerró el sueco Björn Borg, al ganar el individual del Conde de Godó de 1975 al italiano Adriano Panatta; y también el dobles junto a Guillermo Vilas.

Ya en el siglo XXI, donde han triunfado Juan Carlos Ferrero, Carlos Moyá, Tommy Robredo o Fernando Verdasco, Rafael Nadal constituye la historia de récord sobre la arcilla de su club, al sumar diez cetros entre 2005 y 2017. En todas las finales individuales del presente siglo, menos en una (2014), ha habido presencia española, siendo plena en ocho ocasiones.

El actual director del ATP 500 barcelonés es Albert Costa, perfecto conocedor del acontecimiento en el que se proclamó campeón en 1997 y subcampeón en 2002, cuando se jugaba a 5 sets.

Pero, volviendo al siglo veinte, aquel Concurso Internacional de Lawn-Tennis de Barcelona de 1903, tuvo su proyección también en San Sebastián (donde se disputó torneo en 1904) seis años después, cuando a finales de 1909 se aprovechó para establecer una reunión de varios de los clubs españoles junto con Ernesto Witty y Manuel Tey, delegados por la Asociación de Lawn Tennis de Barcelona, que representaba a los clubs de España en la federación internacional de tenis, entonces Lawn Tennis Association, ubicada en Londres.

Y esa reunión en la capital guipuzcoana fue el precedente de la Asociación de Lawn Tennis de España (años después RFET), presidida por Jorge de Satrústegui, que llevó los destinos del deporte hasta la primera edición del Campeonato de España de Lawn Tennis, en Madrid en 1910.

Entre los clubs ya existentes, además de los mencionados de Barcelona y el Huelva Recreation Club, se dieron de alta entidades como San Sebastián Recreation Club y Club Inglés de Madrid; también Real Sportsmen Club y Valencia Lawn-Tennis Club en 1904; Football Club Villafranca y Lawn-Tennis del Turó en 1905; Madrid Lawn-Tennis Club en 1906; Lawn-Tennis Jerezano y Cataluña Lawn-Tennis Club en 1907 y Zaragoza Lawn-Tennis Club en 1908; incluso el Athletic Club de Madrid, equipo de fútbol creado por estudiantes bilbaínos como filial del Athletic Club, que disponía de espacio para la celebración de partidos de lawn-tennis junto a su magnífico campo de fútbol en el madrileño parque de El Retiro, entre 1903 y 1905.

Rafael Nadal Barcelona Open Banc Sabadell Trofeo Conde Godó

Fotos históricas (blanco y negro) cedidas por RCTB

Goyo Ybort

Periodista y director de competiciones en ejercicio desde 1980. Su faceta periodística está labrada, esencialmente, en deportes, sobre todo en motociclismo y motonáutica; pero con notable actividad en automovilismo y tenis.

Ya en eventos, ha ejercido como responsable de comunicación en el Open Castilla y León Villa de El Espinar (ATP Challenger e ITF femenino), entre 2011 y 2017, dentro del equipo que dirige Virginia Ruano; en los Futures ITF Internacionales del Almanzora Costa de Almería de 2016; en los Futures ITF Majadahonda CIT (2014-2016) y Futures ITF Rozas Club (2011-2015), y en el ITF Junior Circuit Internacional Madrid, R.C.T. López Maeso (2002).

También ha intervenido en la comunicación del Circuito Corredor del Henares (desde 2003), del Circuito de Promoción de Tenis Base de Madrid (2011-2012), del Torneo Nacional Santa Teresa de Ávila (2013-2015, 2018) y del Longines Spain Junior Tour (desde 2014).