Rafael Nadal, un deportista ejemplar

Rafael Nadal

Por Marc Ramon i Cornet
Hace pocas horas ha saltado la gran sorpresa en Roland Garros, con la eliminación de Rafa Nadal en los octavos de final. La derrota es realmente dura por muchos motivos y sin duda el aspecto más destacable es que es la primera de Nadal en las pistas del torneo parisino.

El rival sin duda también hace que esta derrota sea más difícil de digerir. Robin Soderling, 25 del mundo y mejor jugador sueco de la actualidad, pasa por ser un jugador con pocos amigos en el circuito, quizá por cosas como mofarse de un rival en la pista, algo que hizo con Rafa Nadal en Wimbledon.

Nadal y Soderling ya se habían enfrentado en Roland Garros, hace tres temporadas, y el mallorquín había ganado sin muchos problemas. Además a nadie se le olvida que hace apenas un mes ambos jugadores se habían medido en Roma y Nadal había fulminado a Soderling, al que sólo le dejó ganar un juego. El sueco, de 24 años de edad, destaca por un potente saque, un drive potente y un revés que cuando funciona, como se ha dado el caso hoy, puede hacer estragos. Su entrenador, Magnus Norman, llegó a ser el número dos del mundo, disputando una final en Roland Garros.

El triunfo de Soderling, un jugador que ha destacado mucho más en pistas rápidas, es el partido que debe hacer reflexionar a muchos sobre el nivel que hoy en día existe en el circuito ATP. Aquellos periodistas que utilizan palabras tan de moda como “chorreo”, deberán pensar que estamos ante un deporte donde los cien primeros jugadores pueden poner en problemas a cualquiera, y más aún en un deporte tan exigente y en el que se juegan torneos en los que tienes que ganar siete partidos en dos semanas y que pueden obligarte has disputar más de 25 horas en quince días.

Imposible ser más regular que Rafa Nadal

Desde su explosión en el circuito el jugador español ha demostrado una regularidad increíble en tierra batida, además de una gran mejoría y progresión en otro tipo de superficies. Este año únicamente había caído ante Federer en tierra, en unas condiciones tan especiales como Madrid. La pasada campaña una derrota ante Ferrero en Roma, un partido que cualquier otro jugador no habría disputado en su estado físico. En 2007 disputó 22 partidos, repartidos entre Godó, Roma, Montecarlo, Hamburgo y Roland Garros, y una sola derrota en el torneo alemán.
Rafael Nadal
Nadal ha demostrado que la presión no es un gran problema para él, defendiendo puntos y títulos con éxito en torneos tan importantes como Montecarlo, Godó o el propio Roland Garros, donde todos los rivales sueñan con conseguir lo que este domingo ha logrado Soderling, una victoria que no les hará pasar a la historia del tenis pero sí les dará un reconocimiento y portadas en muchos periódicos.

Deportista ejemplar, incluso en la derrota

En el circuito nos encontramos con jugadores que se quejan del rival, de las condiciones de la pista, del entrenador rival que da consejos a su jugador, del exceso de torneos, de las bolas que se utilizan…de todo lo que pueden utilizar para justificar una derrota.

Nadal no ha tenido ningún problema en reconocer que hoy ha jugado bolas cortas, que ha fallado en momentos claves y que hoy Soderling ha sido superior. Tampoco debe ser sencillo aguantarte las ganas de decir lo que opinas de los aficionados que hoy estaban en la pista central del Roland Garros. En la rueda de prensa ha querido despedirse con malas palabras, a pesar de haber ayudado mucho durante estos últimos cinco años a este torneo, participando en numerosos actos publicitarios y siendo el gran culpable de que Roland Garros haya vuelto a ser un torneo con audiencias increíbles. Que nadie dude que, una vez consumada esta derrota, el “especial” público de nuestro país vecino aplaudirán como nunca a Nadal en la próxima edición, es lo que tiene ser un ídolo “caído”.

La actitud de Rafa Nadal lejos de las pistas es probablemente el modelo donde deberían fijarse todos los jóvenes. Su respeto por el rival es sin duda algo que debe valorarse, más aún en un deporte individual como el tenis donde los egoísmos son en muchas ocasiones protagonistas. Su amistad con tantos jugadores del circuito o la amabilidad que muestra con los periodistas, son también otros valores que deberían estar, y no es así, en cualquier deportista de élite.

Un año complicado a pesar del número 1

El 2009 no estaba siendo un año especialmente fácil para Rafa Nadal, a pesar de que números en mano estábamos ante su mejor inicio como profesional. La victoria épica en Australia provocó que muchos pseudoperiodistas comenzaran a hablar de ganar el Gran Slam, sin tener en cuenta que en la actualidad, y con jugadores como Federer, Djokovic o Murray, es algo casi imposible.

En algunas ruedas de prensa Nadal comenzaba a sentir aquella otra presión, la que hace que te indignes por ciertas reflexiones periodísticas, que no hacen otra cosa que sacar valor a tus triunfos. ¿Realmente Federer es ahora un rival al que hay seguir temiendo? ¿Djokovic es un rival peligroso en tierra batida? ¿Cuántos años puedes estar como número uno?

Nadal

Madrid fue otro momento destacable en esta temporada de Rafa Nadal. Se rumoreó sobre su presencia, pero un torneo en España prácticamente hacía imposible la ausencia del jugador, y más aún si tenemos en cuenta que la ATP obliga a participar en todos los Másters 1000. La superficie, la famosa altura de Madrid y su colocación en el calendario no eran los más adecuados para la planificación de Rafa, como tampoco era ideal presentarse en Roland Garros tras una derrota. Parece b astante evidente que si se tratara de Hamburgo (como ya ha pasado en años anteriores), Rafa no habría acudido a la Caja Mágica.

Contentar a todos parece más que complicado, y es por ellos que su tío Toni y su equipo seguramente deberán tomar medidas. Con los dirigentes de la ATP parece difícil mantener el romanticismo  en el tenis, y nadie debería quejarse ni extrañarse que en los próximos años Rafa no participe en el Conde de Godó, en el torneo previo a Roland Garros o en eliminatorias de la Copa Davis. No parece admisible que un jugador como él debe afrontar sin apenas descanso Montecarlo, Barcelona, Roma, Madrid, Roland Garros, Wimbledon…Estamos ante un calendario diseñado por personas que sin duda no valoran los torneos de tierra batida y de Europa, algo que por cierto no sucede en Estados Unidos, con Másters 1000 de casi dos semanas y mucho más especiados en el tiempo.

¿Y ahora qué?

Evidentemente la posición de número uno de Rafa no corre en absoluto peligro, incluso teniendo en cuenta que ahora el mallorquín deberá afrontar la defensa de los títulos en Queens y Wimbledon. La regularidad demostrada por Nadal no debe hacer temer nada a nadie, y menos aún si tenemos en cuenta que todos los jugadores, como Djokovic, Murray y Federer (sus principales perseguidores) tienen también malos partidos y sufren derrotas igual de imprevisibles.

Si Rafa Nadal es un jugador peligroso en todas las pistas quizá ahora lo será un poco más. Las ganas del jugador y el descanso forzado que ahora tendrá harán que pueda afrontar aún con más garantías su segunda gira americana, con los Másters 1000 de Cincinnati, Canadá y el Open USA.

El rechazo a los ídolos imbatibles

Michael Jordan es para muchos el mejor deportista de todos los tiempos. La carrera del ex jugador de los Bulls y los Wizards tuvo dos retiradas, y por lo tanto dos regresos. Fueron muchos los que no dudaron en criticar al astro del mundo del baloncesto, acusándole de estar dilapidando su fama regresando con casi 40 años de edad. Todos estos “ases” de la pluma se olvidaron de que Jordan fue capaz de ganar seis anillos, o de anotar más de 50 puntos una vez rebasados los 40 años.

Dominadores de su deporte como Tiger Woods, Michael Schumacher o Valentino Rossi, han recibido también críticas que hay que calificar como estúpidas, injustas y en ocasiones despiadadas. No digo que no se pueda opinar sobre la carrera de un jugador, y tampoco escribir sobre un bache de cualquier deportista, pero creo que hay que tener en cuenta que aquellos que hacen grande el deporte (y en eso Rafa Nadal es un ejemplo), merecen respeto, mucho respeto.

En el tenis Rafa Nadal no debe ir muy lejos para encontrar respuestas a los momentos que ahora vive. El mallorquín se cansó de repetir que Roger Federer no estaba acabado, y que es un jugador que con 27 años aún dará mucha guerra. El suizo, que tiene muchas opciones de ganar su Grand Slam más deseado, ha recibido algunas críticas que sólo pueden calificarse como “estúpidas”, pero seguramente ahora, si es capaz de volver a ganar un Grand Slam (que le haga igualar a Pete Sampras), será subido a los altares del deporte.

Nadal volverá a ganar, eso es algo indudable, pero también se trata de que él vuelva a disfrutar del tenis, algo que en ocasiones esta temporada parece que no le haya sucedido. Dicen que de las derrotas se puede aprender más que de las victorias, y los que han seguido la carrera de Rafa Nadal no tienen ninguna duda de que esto sucederá, como pasó antes con aquella derrota en Cayo Vizcaíno, las dos finales de Wimbledon o las semis de Australia con Tsonga. Rafa Nadal ha demostrado durante todos estos años una profesionalidad y un amor a este deporte que evidentemente una derrota en octavos de final, aunque sea en Roland Garros, no pueden poner en duda que seguiremos disfrutando durante muchos años del mejor jugador de tenis del planeta.

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